
John Carpenter mola a saco. Vale, puede que últimamente no esté muy integrado y ande saltando de proyecto a proyecto (pronto sacará un thriller carcelario con Nicholas Cage y está preparando otra peli, eso sí es definitivo) pero mola igual. Así de simple: no se deja guiar por productoras, se lo curra muchísimo, y tiene pinta de pasota y macarra (se la come Hollywood y lo que represente, muchos de sus protas son la rebeldía en persona….) Sumémosle su tratamiento de temas fantásticos dispares, sus guiones, sus composiciones para pelis, su gusto por la serie-b de calidad, su estatus de director de culto… Todo ello le hace imprescindible. Es un tío tan guay, tan anti-sistema, tan independiente, tan entregado… que merece un post desde hace tiempo.
Además de que muchas de sus pelis las tengo siempre presentes en la memoria por lo que me evocan, pero ese es otro cantar.

En 1974, después de varias pelis en Super-8 realizadas, la lió con el guionista de -la para mí sobrevalorada, por cierto- Alien en Dark Star, una cinta a lo proyecto de fin de curso de ciencia-ficción, tan simpática como cutre. Un grupillo de tíos que revientan planetas por el espacio adelante encuentran problemas al enfrentarse con una bomba con ideas propias. No puedo extenderme demasiado por falta de tiempo y porque, aún habiendo visto la peli hace poco, mi memoria para argumentos me falla bastante últimamente.

Siguiendo en los 70, tiene la interesante Asalto a la Comisaria del Distrito 13. No me convenció del todo, pero como fan de Carpenter, no soy capaz de ponerla a parir. Se asentan bases de su cine posterior: el enemigo como alguien con forma humana o directamente desconocido, del que no sabemos más de lo que nos quiere mostrar él (¿se refiere Carpenter al miedo mismo?); el protagonista chulo, tanto que lo único que le importa es salvar su culo, la reclusión y transcurso de gran parte de la peli en un sólo lugar, homenajes al western… Eso y escenas tan brutales (helados…) son lo más destacable de la película. Decir que las lía tanto que ni siquiera la comisaría se sitúa en ese distrito, en un L.A. desértico y de una atmósfera sofocante (parece más horrible y desasogante el aspecto de la periferia de la ciudad que la misma comisaría)

También realizó varios telefilmes, el muchacho, como un biopic de Elvis con Kurt Russell que no vi por su duración y porque Elvis no me atrae lo suficiente, y una cinta a lo Ventana Indiscreta, llamada ¡Alguien me está espiando! Quitando lo estúpido del título, supone una cinta de intriga eficiente y superior a cualquier telefilme actual (bueno, vale, eso es fácil) Aquí salía de secundaria una Adrienne Barbeau que sería luego esposa de Carpenter… hasta que lo dejaron. Espera, que con Debra Hill ya me estoy haciendo un lío…

A finales de los 70, sacó, con Debra Hill ayudándole en el guión, La Noche de Halloween, uno de los máximos exponentes de lo slasher y una de las primeras pelis que vi de terror… ahí ya empecé a viciarme al género. Creo que es la película que más beneficios reportó, una cinta independiente que luego sacó una secuela con él y Hill en el guión de nuevo (se dice, por cierto, que la premisa la ideó Carpenter estando en pedo) que también mola lo suyo (porque rompe el encanto de la primera al pasar a lo bruto a las muertes sin estropear la narración de la primera) A estas alturas, Myers (ridiculizado en secuelas, el pobre) ya no da tanto repelús, mas sigue siendo una figura icónica, otra representación del director del mismo miedo, de lo maligno y desconocido. Y Jaime Lee Curtis como heroína virginal lo parte, sin desdeñar para nada al en un principio protector del perturbado Michael, Donald Pleasance. Su remake, de la mano de Rob Zombie, es interesante por enseñar a Michael como un humano y al personaje de Laurie como una joven moderna y actual (esto… vamos, que se comporta demasiado como una zorra) Quiero decir, es interesante porque el filme toma una nueva dimensión, pero destruye las características de los personajes originales.
¿Dije que la música de Carpenter es de lo mejor que tiene la peli? Y en la secuela el tema inicial me parece mejor y todo.

80’s: La Niebla, otra más que conoció remake, está bien por su estética y atmósfera (nada raro en John, por otra parte) Una niebla trae consigo fantasmas de un barco que naufragó tiempo atrás y que busca venganza en los habitantes de el pueblo costero donde ocurrió el incidente. No es de mis favoritas, pero su aroma de serie-B vuelve a hacer de las suyas.
Rescate en Nueva York no la vi todavía, ni su secuela, ya que hubo un mes en el que vi muchas del director y esta la tenía con el audio desincronizado. Se me sacaron las ganas de volverla a conseguir, lo siento. Ya puestos, tampoco vi Christine.

La Cosa, de 1982, vuelve a contar con Kurt Russell, con algo desconocido como enemigo, la reclusión como modo de sobrevivir (aquí, más por el frío antártico que por otra Cosa), con la desconfianza pura y dura (nada de desconfianza por el líder o Cosas así, si no por La mismísima Cosa), con un finalazo, con una música de Morricone tremeda… y más aún. La mejor película de Carpenter sin lugar a dudas, encima es un remake (de la original salen fragmentos en Halloween, ojo al dato) y tiene escenas impresionantes y memorables (más un par de sustillos) Véanle ya La Cosa a Carpenter y ahorrémenme seguir hablando de ella.

Starman, con la novia de Indy y El Nota como protagonistas, me parece un gran ejemplo de cine fantástico, es bonita, emotiva y disfrutable. Un extraterrestre que adopta la forma del esposo fallecido de una mujer es la excusa para una road movie romántica, donde la confluencia de géneros vuelve a ser expuesta con Carpenter con maestría. El guión no es suyo, conste, así como tampoco lo es el de la anterior comentada, claro que su sello siempre suele estar ahí presente. Tuvo serie de TV con el prota de la gran Airplane!

Golpe en la pequeña China: un guión disparatado, un Russell desfasadísimo (verle en el putiferio con pinta de friki gafotas y verle en camiseta de tirantes disparando a chinos que revientan y lanzan rayos roza el 10 en mi escala de la diversión) y mil y una locuras para una película que desborda esencia ochentera por todas partes y que supone un deleite único para el espectador. Puede que un día la revisione porque creo que no la valoro lo suficiente. ¿Eehehehehe, el póster de arriba se homenajea en el de Fantasmas de Marte?

El Príncipe de las Tinieblas: aquí, un Carpenter avergonzado escribe con seudónimo un guión donde ciencia y fe confluyen en una iglesia (otra vez la reclusión) para intentar parar el ascenso a la Tierra del mismísimo mal. Segunda parte de la “trilogía apocalíptica” del director (La cosa, En la Boca del Miedo), donde la originalidad prima en el contexto de la aparición de un líquido bajo una capilla que puede desencadenar el fin de los tiempos. Se quema en explicaciones cuánticas y demás y en algún que otro mal rollo espacio-temporal, de ahí que dé pie a un final tan fastidioso como admirable por la ambigüedad que despierta. Lo que cuenta es que sus 5 últimos minutos son efectistas a saco, hasta puede que deprimentes, como ocurre en otras pelis suyas, me ahorro el decir cuáles porque está implícito. El cartel mola mazo.

Están Vivos: la cachondada padre, con Roddy Piper partiendo la pana (la pelea en el callejón, la entrada en el banco) contra unos marcianitos que nos controlan. Crítica tremenda contra el capitalismo, donde unas gafas que desvelan mensajes subliminales (aquí el por qué me interesé en la peli) demuestran que estamos siendo controlados. Nada, nada, aquí está el grande de Piper para salvarnos a todos de esos cabrones. No tiene chicles y busca poder disparar su escopeta… en el sentido de matar okupas espaciales. Meg Foster quizás imponga demasiado con esos ojos que tiene.


Memorias de un Hombre Invisible: la anterior puede que no tanto, pero esta fue quemada por crítica y gente de a pie por culpa de un odiado Chevy Chase que, al parecer, se cargó el guión original. A mí me pareció buena, ya que estaba con el empalme de la saga Vacation y demás, al margen de que el tratamiento del tema me pareció notable y los toques de comedia adecuados. Todo aderezado de efectos especiales y un Sam Neill que se pasa haciendo de joputa (tanto él actuando como su personaje, y si no me quejo de Chevy es porque él siempre es así) Una vez que la veo como algo a la mayor gloria de Chase y bastante vulgar y sosa, cambio mi valoración y la considero pelín flojuna. Allá ustedes. La imagen es de la BSO pero es que me tengo que ir a Ferrol. ¡Coño, entonces qué hago escribiendo!

Bolsa de Cadáveres fue un intento de Tobe Hooper y el que nos incumbe de hacer su propio Creepshow. La apaición de un muerto (el mismo Carpenter) presentando unas historias en una morgue nos recuerdan a Historias de la Cripta a la vez que nos entretienen media horita. El segmento del director, donde una joven empleada de gasolinera se ve aterrorizada por Robert Carradine, da lo suficiente como para verlo sin muchas pretensiones. Volvemos a la atmósfera y reclusión. Bueno, voy a pasar de destacar la atmósfera en todo lo que John Carpenter hace, porque es obvio que en esto sabe lo que hace y lo hace de modo magistral.
Tengo que ir a Ferrol para ver (500) Days of Summer, ergo ya seguiré el post otro día.