Media de sueño diaria pseudo-oficial: 6 horas, 57 minutos 1 day ago
Un Renault Megane!!! Granate, por cierto 1 week ago
Veo Intolerancia, luego ordenata y...ducharme e ir a Ferrol estando a tope, ya que mi madre me usará de excusa para ponerse en doble fila. 1 week ago
Venga, jodemos a Rafa y ponemos alto precio a todas las salas y día 'l espectador.
-Jefazo del grupo Ábaco 1 week ago
Chorvos, estoy bajo mínimos... bufff. bufff, buff, me conviene aguantar una tarde con algunos amigos y ver que saco algo en claro pero bufff 2 weeks ago
Situémonos en septiembre del 2007. Antes de las clases. Yo ya me había mudado pero tenía en la otra casa el ordenata. Y un día -no sé cómo- fuimos hasta esta David y yo. No hacía buen día, por cierto. Empezamos a buscar paridas en el Youtube de mensajes subliminales de la muerte de Paul McCartney en canciones del grupo. De ahí pasamos a mirar vídeos de “subliminalidades” varias, hasta que se nos ocurrió hacer alguno por mano propia, inspirándonos en uno que hizo un tipo sobre la Pepsi-Cola. Así lo que quedaba del día. Allá van:
El Youtube corta los vídeos… Se supone que al final estaba indicándole a David que cortara la grabación, y prefirimos dejar ese cacho porque quedaba gracioso (además, el móvil no nos dejaba eliminarlo) En los demás vídeos seguramente falte el último segundo, en el cual siempre metemos un fotograma -o varios- subliminales más. Bien podía poner un mensaje subliminal verdadero con el nombre del blog, pero no soy tan cínico.
Molan huevo y medio, lo sé. Se ve que según pasaba la tarde los mejorábamos. Y eso que aquí se corta lo mejor, cuando digo el “para nada”, acto seguido hay una imagen mía con cara de zumbado sentado en el váter.
Al día siguiente, el 16 de septiembre, hicimos este en plena calle, qué carajo:
La verdad es que me interesaba demasiado la materia de publicidad subliminal como para no hacer yo alguno en clave de humor.
El jueves comenzé a ver Sólo el Cielo lo sabe (sí, sólo el cielo sabe a qué viene esa traducción) y mi madre nos bajó a clase porque mi padre se quedó esa noche con mi tío en el hospital. Llegaron avanzada la mañana. Y alguien apagó el ordenador y a tomar por saco House II, aun más alucinante y Di que sí (que la había encontrado en dvdrip, con mucha clase)
Hasta las 16 perdí el tiempo considerablemente (y me mordió el perro), entonces escribí un artículo. Y como no hacía un tiempo formidable que digamos, David vino a mi casa. Después de ver Qué Vida más Triste nos pusimos a ver vídeos de Yayo y demás (“SOPLÁ LA VELA YEGUA AAAAAAARGH AARRRRGH”) Cuando todos bajaron al pueblo llegó uno que trabaja en asuntos de electricidad del edificio y subió a ver el horno. El tío se lo debía de pasar muy bien apagando las luces de la casa, así que se me rejodió House II y Di que sí. Y ni pudimos jugar a la Wii, ya que estaba tic-toc-tic-toc-tic-toc… Me aburría y hojeamos una revista del Canal + que regalaba entradas al preestreno de Armageddon. También se estrenaban Reacción en Cadena, Pánico en el Túnel y WIMBLEDON. Entonces, con esto último, sospechó. Pero hasta ese momento ignoraba mi énfasis a la hora de recalcar que era la revista de ese mes. Era la de junio… del 98.
Después de hacer (no hacer, mejor) cualquier cosa por allí, llegaron los demás. Mis hermanos con cubos de pedos, faltaría más. A las 19:40 bajamos al pueblo y llamamos a Juli y a Manu. Antes de eso fuimos al Froiz, no sin echarle David antes un escupitajo sin querer a un coche. Estuvimos… estuvieron jugando al fútbol o a algo parecido mientras que el instituto se llenaba de franceses por el intercambio. Franceses de Francia. Y claro, yo mantuve la distancia por si nos lanzaban algún tipo de hechizo. No sé cómo se las ingeniaron previamente para engañarnos haciéndonos creer que eran ellos los que estaban golpeando la puerta de casa de Julián cuando resultó ser su hermano. Julio se dejó ver por allí -con su firme corte de pelo y vestido con clase- tirando a la basura una gran bolsa (desperdicios de la fiesta / cadáveres mutilados???) mientras mis amigos jugaban a pases de balón en la acera del cuartel de la Guardia Civil, que a ver cuándo les preguntamos si les gusta el distintivo “maderos”. Un deporte peligroso ese, pero ahí estaba yo con música de Rick Astley para rematar la velada. A eso de las 10 y algo de la noche fui hasta el bar donde pasé parte de mis primeros años en el colegio, el Bridge. Mi padre y mi tío estaban viendo un partido y para hacer tiempo fui tomando un bocata y eché alguna partidilla al “Photo Play”. Qué perros los de las máquinas estas que me sacaron el juego de la ruleta… Como anécdota apartada, echaban en el Plus el documental de los Rolling por parte de Scorsese. Al llegar a casa se me dio por echar una al Nightfire, pero sin los amigos el juego pierde la gracia total, por mucho que me enfunde el traje espacial de Bond. Aunque me tangaron, yo no quiere al Brosnan espacial, yo quiero al Moore espacial, como en la -a juzgar por todos y cada uno de sus carteles- GRANDÍSIMA Moonraker:
Grandes poses.
Grandes, simplemente.
Magna frase de póster.
Dentista sin igual.
Sí, señor, RAFA APRUEBA ESTE FILM
…
El Brawl, encima, ya me está empezando a llenar las bolas con sus desafíos repetitivos y chungotes. Al menos está Wario y sus pedo-fuegos recargables y regarcables.
A poco más de la 1 me fui a dormir.
Marcho por hoy…y ya os contaré algún gran chiste y/o canción del antaño mencionado Bodelón.