BLEEEEEEEEEEEEEEEERGH
Empezamos semana con un lunes sin nada de particular. Escribí en el blog, miré lo que entrará en el último examen de Lengua, vi Qué vida más triste, la primera parte del Decálogo (la típica peli que no llego a apreciar a primeras por ser tan ambigua) y poco más. Vi de nuevo una parte del vídeo de mejores escenas de Mafia. Lo cuelgo aquí. Mi parte favorita es la de 2:30, imperdible.
Me bajé de nuevo varias canciones del Yayo en un burdo intento por recuperar el “feeling” del pasado noviembre (estaba enamorado con creces y sin embargo cantaba estas canciones hasta en clase), más que nada para que estas jodas las identifique con este mes y con el penúltimo de 2008. Al final será mejor que me deje de revivir cosas pasadas y las deje como están. ¡Los cojones! Yo quiero volver a escuchar al Yayo. Os dejo aquí un vídeo (el primero del que me habló David, quien se enteró por Miguel Bodelón) que con que se vea este ya veis los demás si os gusta. A mí me parecía soez la primera vez que me habló Kosty de él, pero cuando recuperamos el tema… a aprenderlas de memoria. Los chistes los descubrimos -yo por lo menos- más tarde. Son aquellos que pasaba por mi clase, de los que hablé en noviembre.
De noche programé Fear Itself y organicé todo. Mi hermano se pasó toda la tarde haciendo deberes para variar. No sé si es que descansa de más, si lo cargan, si los acumula o qué carajo hace, pero tiene que currar a saco. Aun encima se preocupa por cosas insignificantes. Sin ir más lejos, un ejercicio era así:
Tenemos un triángulo cuyos lados son de 15′8 cm. ¿Qué dato falta?
Como no le encontraba ni yo lógica, pues lo dejamos como estaba. Y mi hermano anda a preocuparse por él, y mi madre mandándolo a la cama de una vez. Otros días dice que tiene poco que hacer y ya todo el día. Y me desordena la mesa de la habitación (no sólo su parte de la mesa) y ensucia todo. Es más desordenado que yo, y no va en broma.
Ya está, no me apetece mucho escribir hoy que estoy con mis días de rascarme las narices.
